El tiempo de la innovación

INTECO, Eliécer Castro Castro

Actualmente, las condiciones cambiantes a nivel mundial, en cualquier campo y sector de actividad económica, generan mucha presión en los mismos mercados para competir, mantenerse activos y sostenibles en el tiempo y el espacio.

Esto genera una preocupación por permanecer vigente, y en algunas ocasiones, por recuperar los niveles de crecimiento a los que las organizaciones se acostumbraron por mucho tiempo, haciendo y manteniendo sus productos y servicios casi de la misma forma, aprovechándose del crecimiento natural como parte del beneficio del crecimiento poblacional en el mundo, haciendo el mínimo esfuerzo para lograr sus objetivos de cuotas de crecimiento en ventas.

Hoy, el nivel de exigencia de los compradores hace que se incorporen nuevas condiciones y requisitos, donde un producto o servicio debe ser capaz de demostrar algo más allá que un buen funcionamiento o un servicio básicamente bueno. 

Cada vez se suman nuevas obligaciones, que someten a las organizaciones a la constante actualización y renovación que vayan satisfaciendo tales condiciones cambiantes, convirtiéndolas en constantes para establecer procesos innovadores que les aseguren su permanencia hacia  la sostenibilidad y crecimiento de su actividad.

El término innovación refiere a aquel cambio que introduce alguna novedad o varias. Cuando alguien innova aplica nuevas ideas, productos, conceptos, servicios y prácticas a una determinada cuestión, actividad o negocio, con la intención de ser útiles para el incremento de la productividad.

¿Por qué es importante innovar?

Innovar permite que tanto las personas, como las mismas organizaciones, logren una clara interacción en un mercado mundial altamente competitivo y muy dinámico, convirtiéndose en una necesidad el ser punta de lanza, para conseguir una buena posición y con alto grado de participación en el mercado.

Algunos de los beneficios que se logran a través de la innovación son: 

  • Mejora de la imagen de la empresa ante sus clientes y su competencia

  • Ofrecimiento de más beneficios a los consumidores

  • Fortalecimiento del alza de las ventas

  • Lealtad

  • Generación de barreras de entrada a los competidores

  • Resultados positivos

Asimismo, se tiene que dejar claro que para innovar no es necesario que la empresa u organización tenga una gran cantidad de recursos económicos, ya que el término innovación no está concentrado o relacionado exclusivamente a hacer grandes inversiones millonarias, sino que también podemos innovar por ejemplo, en procesos o estrategias comerciales. 

Asimismo, se puede innovar diseñando estrategias de ahorro de costos, logística y distribución, revisión de los insumos, mejora en la comunicación con el cliente, procesos de calidad, desarrollo de nuevos productos o mejoras de estos, entre otros.

Como futuros dueños y administradores de nuestros propios negocios o a los emprendedores que ya lo son, es de pleno conocimiento que la innovación no es una opción, sino una obligación. 

En un entorno tan competitivo no se puede dar el lujo de quedarse sentados creyendo que nuestra idea o producto original será innovador para siempre, o que no requiere cambios o mejoras por el hecho de que todavía se vende. 

Debemos estar conscientes que si no nos actualizamos será muy difícil mantener la posición de líder en el mercado, nos atreveríamos a decir que una empresa que no innova tiene el fracaso asegurado. Es necesario que los servicios o productos que se ofrecen se vayan modernizando y adaptando a las exigencias actuales, tanto de los clientes como de los mercados, y por supuesto encontrar las formas de trabajar que ayuden a optimizar la eficiencia de los recursos. 

Se debe recordar que hoy todo mundo quiere minimizar los costos, por lo que se tiene que hacer más con menos. Es esencial que las personas de los equipos de trabajo tengan apertura al cambio y que se promuevan prácticas en la cultura organizacional que impulsen la innovación, ya que siempre hay formas de hacer mejor lo que hoy se hace. Esto se logra trabajando arduamente, es decir, monitoreando a la competencia, conociendo los deseos y necesidades de nuestros consumidores, observando detalladamente las fuerzas ambientales y gubernamentales.

En vista de lo anterior, se debe considerar que es fundamental desarrollar culturas encaminadas a la innovación, cuya aplicación genera una ventaja competitiva en las áreas de actividad en que se desarrolla la organización. 

Se debe ser visionarios ofreciendo a los clientes productos innovadores y también, adaptando los modelos de negocio a las nuevas tendencias del entorno, de manera que se pueda fortalecer las marcas y conservarlas por mucho tiempo en el mercado, siendo primordial buscar mecanismos que persigan la posición de líder en los mercados mediante la productividad de los procesos internos.