Norma técnica previene riesgos de consumir alimentos sin controles de inocuidad

INTECO, Comunicación Inteco
  • La norma se utiliza para la implementación de un Sistema de Gestión de Inocuidad de los Alimentos (SGIA) en las organizaciones que están involucradas en toda la cadena alimentaria


En el país la intoxicación por alimentos es una problemática real. Según el Centro Nacional de Control de Intoxicaciones, al menos un 40% de las intoxicaciones que se dan por ingesta, están relacionadas con el traslado de peligros afines con la inocuidad, transferidos a través de los alimentos y/o bebidas.

Los daños a los consumidores pueden ir desde una molesta diarrea con vómito, hasta casos más severos como son insuficiencia renal, parálisis, artritis crónica, pérdida del embrión durante el embarazo y hasta la muerte, de acuerdo con la doctora María Bolaños, representante del Colegio de Profesionales en Nutrición.  

Por esta razón, el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (INTECO), presentó la actualización de la norma técnica INTE/ISO 22000:2018 Sistemas de gestión de la inocuidad de los alimentos – Requisitos, para cualquier organización en la cadena alimentaria, cuyo objetivo es prevenir los riesgos a los que se pueden exponer los consumidores ante alimentos elaborados por organizaciones que no cuenten con controles de inocuidad.  

La norma internacional es certificable y brinda a las organizaciones requisitos para implementar y mantener un Sistema de Gestión de Inocuidad de los Alimentos (SGIA) a través de toda la cadena alimentaria, asegurando la protección al consumidor y fortaleciendo su confianza a la hora de ingerirlos.

Según Susana Picado, Gestora de proyectos de Normalización de INTECO, la norma internacional “viene a prevenir los riesgos que producen alimentos sin ningún control de inocuidad. Brinda confianza a los consumidores de que los productos que consumen no le causarán un efecto adverso a la salud”.

Cabe destacar que todos los requisitos de este documento son aplicables a todas las organizaciones que están directa o indirectamente involucradas con la cadena alimentaria, sin importar su tamaño o complejidad. Esto incluye a productores de alimentos para animales, cosechadores de plantas y animales silvestres, agricultores, productores de ingredientes, fabricantes de alimentos, minoristas, y organizaciones que proporcionan servicios de alimentos, servicios de catering, servicios de limpieza y desinfección, servicios de transporte, almacenamiento y distribución, proveedores de equipamiento, limpieza y desinfectantes, materiales de embalaje y otros materiales en contacto con alimentos.


Beneficios para las empresas

La norma ayuda a las organizaciones a mejorar su desempeño general con respecto a la inocuidad de los alimentos, la trazabilidad de los procesos, evitar fallos y disminuir costos de producción, así como mejorar el involucramiento del personal, facilitar el cumplimiento de la legislación y aumentar la transparencia de la información. 

De acuerdo con Picado, la implementación de la norma también facilita el cumplimiento de la legislación nacional e internacional.

“Es una oportunidad de apertura de mercado ya que muchas empresas transnacionales solicitan a sus proveedores contar con certificaciones en inocuidad y sucede lo mismo con empresas que quieren exportar, pues muchos países son rigurosos en este aspecto antes de permitir el ingreso de productos a su mercado”, afirma. 

Asimismo, Maurizio Musmanni, Presidente de la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (CACIA), agregó que “esta norma ha ordenado en forma sistemática la forma de operar dentro de la empresa para asegurar la inocuidad de los alimentos en cualquier organización, incluidas las pequeñas empresas por ejemplo un envasador-distribuidor pequeño o una venta de servicio de alimentos, además gracias a la forma en como está estructurada facilita integrar varios sistemas de gestión y esto representa ahorros importantes”  

Por su parte, Jonathan Pérez, director de Servicios de Evaluación de INTECO explica que “el método de certificación es similar al que se utiliza para las otorgadas a sistemas de gestión de calidad bajo INTE/ISO 9001, lo cual implica que, luego de la formalización de un contrato de certificación, se realiza una visita preliminar para evaluar el estado del sistema de gestión y posteriormente realizar la auditoría para la certificación, tras la cual, teniendo evidencia de que el sistema de gestión de la organización cumple con los requisitos de la norma INTE/ISO 22000:2018, INTECO procede a entregar la certificación”.