Consumidores podrán identificar plásticos renovables y compostables a través de etiqueta

INTECO, Comunicación Inteco
  • Mediante el etiquetado se promoverá un consumo informado y responsable

  • Organizaciones y personas podrán reducir el impacto ambiental al disminuir el consumo de plásticos de un solo uso, derivados del petróleo

Con el aumento de la acción climática y la conciencia ambiental, ha crecido también la cantidad de organizaciones que afirman ofrecer plásticos renovables o compostables como una alternativa en el mercado. Pero, ¿cómo se puede comprobar que esto realmente es así?

Para dar respuesta a esta inquietud, el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (INTECO) presentó una norma técnica nacional que establece los requisitos para el etiquetado denominado RCM para productos con contenido de materiales plásticos. Esta norma nace a solicitud del Ministerio de Salud, Ministerio de Ambiente y Energía y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Esto quiere decir, que los productos tendrán una etiqueta con un código que indicará si el plástico de un solo uso, realmente proviene de fuentes renovables, si puede ser compostable en tierra, o bien, compostable bajo condiciones de ambiente marinos.

Por ejemplo, si el producto es proveniente de fuentes renovables pero no se puede compostar ni en tierra ni en ambiente marino, marcará en la etiqueta el código 1-0-0. Si cumple las tres condiciones (renovable y compostable en tierra y en ambiente marino) indicará el código 1-1-1 y así sucesivamente, como se detalla a continuación:

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La norma se llama INTE B25:2019. Etiquetado RCM para materiales renovables y compostables. Productos con contenido de materiales plásticos.

Diego Cordero, gestor de proyectos de Normalización de INTECO explicó que “la norma se convierte en una herramienta informativa a la hora de tomar las decisiones de compra de los consumidores, pues proporciona información exacta, verificable, no engañosa y con base científica, sobre la repercusión ambiental de los productos”.

“Una vez más Costa Rica está demostrando su liderazgo ambiental. Hasta hoy las personas en Costa Rica no tenían forma de distinguir un empaque que puede mantenerse en el ambiente por cientos o miles de años, de un empaque compostable que incluso puede contribuir a combatir el cambio climático al sumarse a la materia orgánica. Esa distinción es fundamental para que logremos cumplir con metas ambiciosas como la descarbonización de la economía”, señaló Kifah Sasa, Oficial de Programas del PNUD. 


Potencial nacional y valor agregado

Ante las nuevas tendencias de consumo responsable, las organizaciones que ofrecen productos  con la clasificación “RCM” se pueden ver beneficiadas al demostrar que sus artículos plásticos realmente cumplen patrones sostenibles de producción.

Por otra parte, la norma puede ser aprovechada por organizaciones que deseen adquirir en sus gestiones de compra, materiales plásticos con un mejor desempeño ambiental, ya sea para consumo propio, o bien, para su comercialización en el país, reduciendo así el impacto ambiental de su operación.

La norma se realizó en el marco de la “Estrategia Nacional para la sustitución de plásticos de un solo uso por alternativas renovables y compostables”, iniciativa que busca el compromiso voluntario de los diversos sectores de la sociedad para sustituir los plásticos desechables derivados de combustibles fósiles por productos fabricados con materias primas de origen renovable y compostable. La Estrategia Nacional apoya el reemplazo de los materiales RCM000 por aquellos que sean RCM110 y RCM111.

Además, al promover una ciudadanía más informada que desea conocer el origen de las fuentes con que se elaboran los plásticos y así gestionar su disposición de forma adecuada, colabora con metas nacionales como el cumplimiento de la Ley para para la Gestión Integral de Residuos y acuerdos internacionales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente el de Producción y consumo responsables.

INTECO desarrolló también un grupo de normas adicionales que establecen los métodos de ensayo que respaldan el cumplimiento de la INTE B25:2019.